iGEX ha finalizado recientemente un proyecto pionero de eficiencia energética desarrollado junto a DECOCER, fabricante de referencia en cerámica de pequeño formato, que ha permitido a la compañía reducir un 14% el consumo de gas en tres de sus hornos productivos. La actuación, cuyos resultados se dieron a conocer el pasado mes de mayo, refuerza el posicionamiento de DECOCER como referente en soluciones cerámicas sostenibles y confirma que la eficiencia energética se ha convertido en una palanca decisiva de competitividad para la industria cerámica española.
La sostenibilidad como factor estratégico en la cerámica de pequeño formato
Para arquitectos, diseñadores, distribuidores y mercados internacionales, el compromiso medioambiental de los fabricantes pesa cada vez más en la decisión de compra, junto al diseño y la capacidad de personalización de cada colección. En un sector tan competitivo como el de la cerámica de pequeño formato, esta exigencia obliga a los fabricantes a evolucionar hacia procesos productivos capaces de optimizar recursos sin renunciar a la calidad ni a la capacidad de innovación.
DECOCER ha integrado esta visión dentro de su estrategia empresarial, combinando creatividad y flexibilidad productiva con una gestión energética avanzada, de forma que la sostenibilidad deja de ser un requisito normativo y pasa a formar parte de su propuesta de valor frente a clientes y mercados internacionales cada vez más comprometidos con la reducción de impacto ambiental.
Una auditoría energética como punto de partida
El proyecto arrancó con una auditoría energética integral orientada a identificar medidas técnicamente viables y económicamente rentables para reducir consumos y emisiones en las instalaciones de DECOCER. A partir de ese diagnóstico se definieron las actuaciones sobre los hornos productivos que finalmente permitieron reducir un 14% el consumo gasístico en tres líneas de producción, sin comprometer los ritmos ni la calidad de fabricación.
Como resultado del proyecto, DECOCER ha alcanzado un ahorro energético verificado de 6,66 GWh anuales, una cifra que sitúa a la compañía entre las actuaciones pioneras dentro de la industria cerámica española por su magnitud y por la metodología de verificación empleada. La gestión de los CAEs ha permitido, además, amortizar el 100% de la inversión realizada, convirtiendo la eficiencia energética en una decisión con retorno económico directo y no solo en un compromiso ambiental.
Este es, precisamente, uno de los aspectos que distingue a los CAEs de otras vías de financiación: cada kWh ahorrado y verificado genera un certificado con valor de mercado, lo que reduce de forma sustancial el periodo de recuperación de la inversión y facilita que proyectos de esta envergadura resulten viables para fabricantes industriales con procesos térmicos intensivos como el de la cerámica.
El horno es, además, el punto donde se concentra buena parte del consumo energético de una planta cerámica, por lo que cualquier mejora en su rendimiento térmico tiene un efecto directo sobre la factura de gas y sobre la exposición de la compañía a la volatilidad de los precios energéticos. Reducir ese consumo por unidad producida no solo mejora el margen de cada línea, sino que también disminuye la huella de carbono asociada a la fabricación, un dato cada vez más solicitado por clientes y prescriptores en los procesos de compra.
LuzIA, monitorización en tiempo real para sostener los resultados
Reducir el consumo no es un punto de llegada, sino el inicio de una gestión energética continua. Por eso DECOCER ha incorporado a sus instalaciones LuzIA, la plataforma de monitorización energética desarrollada por iGEX, diseñada para supervisar en tiempo real los indicadores clave del proceso productivo: consumo energético, costes asociados y emisiones de CO₂ por unidad fabricada.
Esta capacidad de seguimiento continuo aporta a DECOCER una visión permanente sobre el comportamiento energético de sus hornos, facilitando la detección temprana de desviaciones respecto al rendimiento esperado y sosteniendo en el tiempo los ahorros conseguidos durante la fase de implantación de las medidas. Es, en definitiva, la diferencia entre una mejora puntual y un modelo de gestión energética consolidado, capaz de adaptarse a cambios en los ritmos de producción o en las condiciones de mercado.
La combinación de auditoría, optimización de procesos, aprovechamiento de los CAEs y digitalización de la gestión energética sitúa a DECOCER en una posición sólida para seguir avanzando hacia un modelo de fabricación más eficiente, trazable y alineado con las exigencias de sostenibilidad de sus clientes.
La eficiencia energética como palanca de competitividad industrial
El caso de DECOCER ilustra un patrón que se repite cada vez más en la industria española: reducir consumos y emisiones no compite con la competitividad, la refuerza. Los mercados internacionales más exigentes valoran hoy tanto el producto como el proceso que hay detrás, y las empresas capaces de acreditar mejoras energéticas verificadas ganan una ventaja comercial adicional frente a competidores que todavía no han abordado esta transformación.
Desde iGEX acompañamos a DECOCER en las distintas fases del proceso: el análisis del contexto energético de sus instalaciones, la validación de la viabilidad técnica y económica de cada medida, y la orientación durante la implantación y el posterior seguimiento con LuzIA. Este acompañamiento integral es, precisamente, lo que permite convertir una auditoría energética en resultados medibles, financiables y sostenidos en el tiempo, y no en un informe que queda archivado sin traducirse en ahorro real.
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