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E. CIMA, caso de buenas prácticas en descarbonización en el Catálogo 2026 del Observatorio Textil y Moda

Casos de Éxito

El diagnóstico energético que desarrollamos para E. CIMA abre los casos de buenas prácticas del capítulo de descarbonización del Catálogo 2026 del Observatorio del Sector Textil y Moda. Repasamos qué se analizó, qué potencial de ahorro se identificó y qué puede aprender de ello cualquier empresa textil.

E. CIMA, caso de buenas prácticas en descarbonización en el Catálogo 2026 del Observatorio Textil y Moda

Respuesta rápida

¿Cómo puede una empresa textil reducir su consumo de gas natural y sus emisiones?

Empezando por un diagnóstico energético integral de la planta que analice la generación y distribución de vapor, la eficiencia de la combustión, el aire comprimido y el aprovechamiento del calor residual. A partir de ahí se prioriza una hoja de ruta de medidas por impacto, viabilidad técnica y retorno, y se valora qué actuaciones pueden generar Certificados de Ahorro Energético (CAE).

El Observatorio del Sector Textil y Moda ha publicado su Catálogo 2026 de Buenas Prácticas en el sector textil y moda, una referencia que reúne recomendaciones normativas elaboradas de la mano de PwC y ejemplos reales de empresas, entidades y centros tecnológicos que ya avanzan hacia un modelo más sostenible. Entre ellos figura el trabajo que desde iGEX Estudios desarrollamos para E. CIMA: es el primero de los casos de buenas prácticas del capítulo dedicado a la descarbonización y puede consultarse a partir de la página 32 del catálogo completo.

Para nosotros es un reconocimiento doble. Por un lado, a un proyecto que ya presentamos en nuestro blog como caso de éxito de diagnóstico energético en el sector textil. Por otro, a una forma de entender la descarbonización industrial que parte de los datos reales de la planta y termina en decisiones de inversión concretas. iGEX figura además entre las entidades afines a la industria que colaboran con esta edición del catálogo.

Un catálogo para acompañar la transformación del textil

El catálogo organiza sus recomendaciones en cuatro ejes: descarbonización, eficiencia en el uso de recursos, sostenibilidad en las cadenas de valor y gestión de residuos, reutilización y reciclaje. Cada eje combina un análisis del marco regulatorio europeo y nacional con casos que muestran cómo se están aplicando esas recomendaciones en empresas reales.

El contexto explica su utilidad. Según los datos que recoge el propio catálogo, el sector textil y moda español representó en 2024 el 2,9 % del PIB, el 3,6 % del empleo y el 8,2 % de las ventas exteriores. Es un tejido formado en gran parte por pymes que debe adaptarse a la vez a nuevas exigencias de ecodiseño, reporte, diligencia debida y reducción de emisiones, sin perder competitividad frente a mercados con estructuras de costes muy distintas.

Dentro del capítulo de descarbonización, una de las recomendaciones que se plantean al sector es impulsar la eficiencia energética, no solo para reducir emisiones, sino también para minorar costes operativos recurrentes e incluso obtener compensaciones económicas mediante la generación de CAE. El caso de E. CIMA ilustra precisamente esa recomendación.

El punto de partida: calor, vapor y gas natural

En muchas instalaciones textiles, una parte relevante del consumo energético se concentra en la generación de calor y vapor para los procesos productivos. Ahí se decide buena parte del coste energético y de las emisiones, y ahí suelen estar también las mayores oportunidades de mejora.

Con ese enfoque abordamos para E. CIMA un diagnóstico energético integral con tres objetivos: reducir costes energéticos, mejorar el rendimiento de los procesos industriales y disminuir la dependencia del gas natural. El análisis tomó como referencia los consumos de 2024, con una demanda total aproximada de 15 GWh anuales entre electricidad y gas.

Estudiamos los principales vectores energéticos de la planta para entender cómo se distribuye el consumo y localizar ineficiencias operativas. El sistema de vapor recibió una atención prioritaria: analizamos su generación, distribución y consumo para identificar pérdidas térmicas y oportunidades de optimización. También revisamos el patrón de uso del gas natural y la eficiencia de la combustión, y evaluamos en qué puntos de la instalación podía recuperarse calor residual para reaprovecharlo dentro del propio proceso.

Una hoja de ruta en tres bloques

Un diagnóstico solo es útil si se traduce en un plan que la empresa pueda ejecutar. Por eso estructuramos las medidas en tres bloques:

Medidas generales para reducir los consumos globales, actuando sobre los consumos de cabecera y sobre los parámetros de operación que condicionan el comportamiento energético de la planta.

Generación y distribución de vapor, con actuaciones para minimizar ineficiencias, reducir las pérdidas térmicas de la red y mejorar el rendimiento del sistema.

Consumos específicos con alto potencial de mejora, especialmente el aire comprimido y el aprovechamiento de la energía residual de los procesos industriales.

Esta estructura permite a la dirección y al equipo técnico priorizar según impacto energético, viabilidad técnica y retorno económico, y avanzar de forma gradual sin comprometer la producción.

Qué potencial de ahorro se ha identificado

El potencial de ahorro identificado alcanza los 2,98 GWh al año, el 19,9 % del consumo energético total de la planta. Su aplicación permitiría evitar en torno a 649 toneladas de CO₂ anuales y reducir los costes energéticos en unos 190.000 euros al año.

La estimación económica se realizó con nuestro software de previsión de precios, que considera distintas variables de mercado y contrasta después sus previsiones con las facturas reales de los clientes. Para el cálculo se usaron referencias próximas a 0,12 €/kWh de electricidad y 0,06 €/kWh de gas, teniendo en cuenta únicamente los términos de energía. Las medidas prioritarias presentan un payback medio cercano a dos años, un plazo que conecta con naturalidad la mejora ambiental con la lógica de inversión de cualquier industria.

Conviene ser precisos sobre el alcance. Nuestro trabajo consistió en el análisis exhaustivo de la planta y en el diseño de la hoja de ruta; la decisión sobre qué medidas ejecutar y en qué plazos corresponde a E. CIMA. Por eso estas cifras representan el potencial identificado, no resultados ya materializados, y su conversión en ahorros reales pasará por medir y verificar cada actuación una vez implantada.

Los CAE como palanca financiera

El estudio analizó también qué actuaciones podrían tramitarse a través del Sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE). Son susceptibles de certificación las medidas que requieren inversión y generan un ahorro suficiente para acreditarse mediante una ficha estandarizada o como proyecto singular.

Con una referencia de 150 euros por MWh ahorrado en el momento del estudio, estas actuaciones podrían generar un ingreso único cercano a 500.000 euros. Es una cifra condicionada a la ejecución de las inversiones, a la elegibilidad de cada medida y a la verificación y certificación posterior de los ahorros, pero muestra hasta qué punto los CAE pueden reforzar la rentabilidad de un plan de eficiencia energética y convertir el ahorro en un activo financiero para la empresa.

Qué puede aprender de este caso una empresa textil

La lectura principal es que la descarbonización en el textil no empieza por una tecnología concreta, sino por conocer bien la planta. Analizar de forma conjunta el vapor, las pérdidas térmicas, el aire comprimido, la combustión y el calor residual permite construir una estrategia gradual, con inversiones priorizadas y una menor exposición a la volatilidad de los precios de la energía.

Es la forma en que trabajamos en iGEX: analizamos el contexto energético de cada instalación, validamos la viabilidad técnica y económica de las medidas y orientamos su implantación, incluida la tramitación de CAE y el seguimiento de resultados con herramientas como LuzIA, nuestro software de gestión energética.

Agradecemos al Observatorio del Sector Textil y Moda la inclusión de este caso en su catálogo y a E. CIMA su confianza. Si quiere saber qué potencial de ahorro tiene su planta, puede consultar nuestros servicios de eficiencia energética o contactar con nuestro equipo.

Preguntas frecuentes

Es una publicación del Observatorio del Sector Textil y Moda que reúne recomendaciones normativas elaboradas con PwC y casos reales de empresas y entidades en cuatro ejes: descarbonización, eficiencia en el uso de recursos, sostenibilidad en las cadenas de valor y gestión de residuos.

Los principales vectores energéticos de la instalación, con foco en la generación, distribución y consumo de vapor, la eficiencia de la combustión, el patrón de uso del gas natural, el aire comprimido y las posibilidades de recuperar calor residual.

No. Las cifras corresponden al potencial identificado en el diagnóstico. La decisión sobre qué medidas ejecutar y cuándo corresponde a E. CIMA, y los ahorros reales deberán medirse y verificarse tras su implantación.

Las que requieren inversión y producen un ahorro suficiente para acreditarse mediante una ficha estandarizada o como proyecto singular. Su valor depende de la ejecución, la elegibilidad de cada medida y la verificación y certificación de los ahorros.